Dupla ecuatoriana de SUP obtiene cuarto lugar en el Molokai-2-Oahu

Los mejores deportistas de SUP (Stand Up Paddleboarding) se dieron cita el pasado 31 de julio en Hawái para celebrar el vigésimo aniversario del campeonato de paddleboard más importante del mundo: The Molokai-2-Oahu Paddleboard World Championships (M2O), una carrera en SUP de isla a isla donde se recorren 51 km de distancia en mar abierto.

Ecuador fue uno de los pocos países latinoamericanos que estuvo presente en este evento internacional, y lo hizo a través de Lisette Prado y su padre, Carlo Prado.

Ambos, en la categoría 'Equipo SUP', quedaron en cuarto lugar y 19º en la general compitiendo contra más de 40 deportistas y codeándose en total con 200 de los mejores paddleboarders del mundo que estaban inscritos.

Global X tuvo la oportunidad de entrevistar a estos dos atletas en la que nos comentaron sobre su travesía y preparación para este torneo que exige mucha preparación física y mental.

ecuatorianosmolokai_globalx.jpg

Lisette, cuéntame cómo fue tu experiencia. ¿Qué tuvieron que atravesar o qué fue lo más difícil?

"La experiencia fue increíble. Poder compartir con toda esa gente, con los mejores paddleboarders del mundo, toda la energía del evento. Lo más difícil fueron los nervios que tenía antes de la carrera, pero ya estando ahí y con la ayuda de Dios pude dar todo lo mejor de mí".

¿Cómo hiciste para entrar en la competencia con tu papá?

"Mi papa nos inscribió. Hay requisitos que tienes que cumplir para que te puedan aceptar, como currículum, tiempos, entre otras cosas; y ellos te analizan y deciden si estás apto para cruzar el canal".

El M2O es una de las carreras más importantes de SUP a nivel mundial: actividad donde el deportista se desplaza en el mar sobre una tabla y ayudado por un remo.

Esta carrera se realiza desde la isla Molokai a la isla Oahu, cubriendo una distancia de 32 millas (51 km) y atravesando el canal de Molokai -o canal de Kaiwi-, uno de los más ventosos que existen en el mundo.

molokai

El padre de Lisette –Carlo-, chileno nacionalizado ecuatoriano, pero que vive en Hawái desde hace 15 años, ha tenido la oportunidad de participar en otro evento similar a esta competencia y que la llaman la "hermana menor" del M2O: el Maui2Molokai (M2M), carrera que cubre una distancia de 43 km desde la isla Maui a la isla Molokai.

Este año fue la primera vez que se embarcó al M2O.

Carlo, ¿Qué tal esta nueva experiencia?

"Bien, misión cumplida. Mucho trabajo para tener todo bajo control en la carrera, desde la preparación física hasta la logística. Es complicado. Fuimos aceptados en la carrera como team. Pero a mi hija acá nadie la conocía y no tiene ningún récord ni experiencia en open ocean [mar abierto, en español]. Solo tuve dos semanas para prepararla en condiciones extremas como las que hay en Hawai. Éramos los underdogs (competidores que se piensan tienen poco chance para ganar un evento); ninguna expectativa para nosotros entre nombres de nivel mundial. Además era nuestra primera vez en M2O.

Planificamos nuestra estrategia y navegación, y Lisette empezó la carrera a lado de los top paddlers del mundo. Cuando tocó mi turno, remé muy duro y empecé a pasar a otros competidores. Nadie nos pasaba y nosotros avanzábamos sólidos y fuertes. Cuando chequié mi GPS, me marcaba una velocidad óptima. En ese momento le dije a Lisette que estábamos haciendo una carrera espectacular, que nos mantengamos así hasta el final.

No es un evento de velocidad, es de terminar. Llegamos a la meta en cuarto lugar en nuestra categoría, ganándole a equipos de nivel mundial. Un sueño hecho realidad".

Carlo y Lisette terminaron la carrera en un tiempo de seis horas 22 minutos y 14 segundos, según el sitio web oficial del evento; un objetivo que lograron por su propia cuenta, tanto en el ámbito de entrenamiento como en lo económico, compitiendo en un lugar (Hawai) donde el deportista local sí recibe mucho apoyo.

Lisette ¿Cuántas horas pasaron en el mar?

"Nosotros hicimos un tiempo de seis horas y 20 minutos aproximadamente. Pensamos que nos íbamos a demorar unas siete horas, pero nuestro performance estuvo mejor de lo que esperábamos. Hubo personas que lo hicieron como en ocho horas".

¿Cómo fue su preparación para esta competencia?

Lisette: "Una preparación de tres meses de anticipación, pero fuerte", comenta. Entrenamientos que los hizo en Ecuador, y tres semanas antes, en Hawai.

Carlo: "El entrenamiento fue muy intenso. Empecé a prepararme cuatro meses antes. Mucho sacrificio y fuerza de voluntad. Hay que entrenar siempre, casi todos los días y poner de cuatro a seis horas diarias. Comer muy sano y descansar mucho; difícil de combinarlo con una vida normal. No somos atletas que nos pagan por esto, entonces las otras actividades como trabajo y vida familiar se complican. Pero es lo que amamos y tenemos un objetivo: la victoria. Es el sentimiento más sublime y glorioso que permanecerá por siempre en nuestra memoria. Ese momento que pasas la meta es épico".

molokai

¿Ustedes participaron por su cuenta? ¿Sin nadie que los auspicie?

Carlo: "Mis costos y gastos llegaron a los 15.000 dólares para hacer todo esto realidad. Amigos de buena voluntad colectaron 900 dólares. Auspiciadores ninguno que nos haya apoyado económicamente".

Carlo, ¿qué se siente haber competido a lado de su hija?

“Es el mejor feeling del mundo. No podía haber tenido mejor teammate. Estoy muy orgulloso de ella. Se mantuvo todo el tiempo física y mentalmente fuerte. Lo hicimos a la perfección y el resultado habla por sí solo”.

¿Cuáles son sus planeas ahora? ¿Tienen pensando competir en otros torneos?

Lisette: "Sí, ahora vienen los Panamericanos en Lima, Perú, en el mes de octubre".

Carlo: "Esta era la competencia más grande y difícil que tenía. Creo que por ahora descansaré. Estoy física y mentalmente un poco cansado. A este tipo de eventos le pones mucha energía".

molokai