Oswaldo Freire conquistó la cumbre más alta de Norteamérica

El pasado 13 de junio, el montañista ecuatoriano Oswaldo Freire llegó a la cima de Denalí, la cumbre más alta de Norteamérica ubicada en Alaska, escalando por la ruta emblemática sur denominada pilar Cassin.

La expedición a más de 6.000 metros duró cuatro días, donde la exigencia del clima le permitió a este deportista y su equipo, realizar escaladas mínimas de 14 y máximas de 19 horas.

Oswaldo Freire y sus compañeros Joshua Jarrín y María Gordon, entrenaron por un año aproximadamente para esta hazaña.

Su preparación constó de largas exposiciones a la montaña, bulder (escalada en roca), preparación en vertical y largas horas de gimnasio, actividades que les permitirían mantenerse durante varias horas en vertical.

Freire destaca que los escaladores ecuatorianos están en la élite internacional, y que el mundo ya sabe de su calidad y calibre: “El país es un destino líder en aventura. Nuestros volcanes son lindísimos y hay muchos lugares para escalar en roca. Una ventaja que tiene el país frente a otros lugares en el mundo, es la accesibilidad, característica que lo hace especial”, señaló.

Ecuador se ha convertido en un referente importante para la práctica de deportes extremos. La diversidad de nevados y la facilidad de acceder a ellos son características únicas que permiten a los visitantes vivir experiencias inolvidables.

Ahora Freire se prepara para su próximo reto que espera cumplirlo en Europa con el ascenso al espolón Walker o al norte de las Grandes Jorasses, ubicadas en la frontera de Italia y Francia.

Fuente: Ministerio de Turismo